QUE CUNDA EL EJEMPLO

pactoEl Diario anunciaba ayer el acuerdo alcanzado por el alcalde Espadas con el PP por el que éste se abstendrá hoy en la votación sobre el Presupuesto, desbloqueando la cuestión tras la negativa definitiva de Participa. A cambio, aquel se compromete a tramitar una modificación del uso de la antigua comisaría de la Gavidia, a abordar la ejecución de la red completa de metro (lo sé, de lo dicho al hecho…) o la bajada del IBI, entre otras medidas.

No estamos acostumbrados a que partidos en competencia directa por el voto de repente pacten, de ahí que el acuerdo merezca, por encima de consideraciones sobre su contenido, una opinión favorable. Y pese a las imaginables trabas de los gurús de guardia (nosotros qué ganamos con esto, vas a molestar a tu electorado más izquierdista, déjalo que se queme…) en mi opinión el pacto refuerza la posición de sus principales actores: el alcalde, en su papel de habilidoso negociador para sacar adelante sus números, Beltrán se hace mayor y fuerza la situación imponiendo sobre al adversario sus políticas, mientras Ciudadanos apuntala su papel de socio colaborador leal y fiable.

Mucho se está hablando estos días sobre la posible reforma de la Ley Electoral de la que, por cierto, me declaro defensor.  Entre los mantras que circulan sobre aquella está el manido de la sobrerrepresentación parlamentaria de los partidos nacionalistas. No. Aquí los únicos sobrerrepresentados son los grandes partidos  (en las elecciones de 2016, por ejemplo, el PP obtuvo el 33% de los votos y 137 diputados, cuando con un sistema proporcional puro le corresponderían 115), que no por casualidad permanecen mudos en este debate. Otra cosa es que la incapacidad de esos mismos partidos para ponerse de acuerdo en las cuestiones importantes, como de forma un tanto forzada sí ha ocurrido en la cuestión catalana, haya puesto a los nacionalistas en la  ventajosa posición de socorrer al necesitado gobierno de turno a cambio de privilegios y prebendas, como parece que volverá a ocurrir ya mismo a cuenta del apoyo del PNV a los presupuestos del Estado.

Las últimas encuestas señalan una mayor diversificación en el voto de los españoles, apuntando al caso alemán, por lo que en el futuro serán necesarios acuerdos transversales que procuren la gobernabilidad. Esperemos, por la cuenta que nos trae, que el ejemplo de Sevilla cunda en otros niveles de gobierno.

Columna Paisaje Urbano publicada en Diario de Sevilla el 14 de febrero de 2018.

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